Al fin de los años '70 Italia imprime una política económica y de mercado que implica particularmente las medias y pequeñas empresas. También por la economía de San Benedetto del Tronto es una oportunidad para recualificar el mercado íctico y el entero sector del pescado.
Estas razones favorecen el surgir de una empresa que quiere contribuir a las nuevas exigencias de la economía industrial local: el VIMOINOX de Vincenzo Mora.
Una realidad que se afirma llevando a pequeñas empresas del sector y la zona una ventada de novedad, bajo forma de automación de nueva concepción por el procesamiento de pescado, con mayor eficacia, higiene y otras calidades todavía hoy solicitudes e indispensables.
Tales innovaciones tecnológicas inician a pasar los umbrales de los confines locales, hasta a extenderse al entero territorio nacional, en particular en la Italia meridional e islas, donde en aquel presente el mercado íctico está florida pero firme en la técnica de los procesos productivos por lo tanto el éxito de arribar a lo grande industria de transformación y trato de cada producto íctico y vegetal. |